domingo, 12 de abril de 2015

Cómo hacer boicot en tu empresa, y ser el trabajador número 1.

Este tema me ha preocupado desde que empecé a trabajar. He pasado por varios trabajos, diferentes puestos, diferentes cargos, siempre me encuentro con gente que es, realmente tóxica. al principio, te afecta, te frustra no estar en la misma onda que el resto de el equipo, con el tiempo comprendí que hay personas con limitaciones mentales contra las que no se puede luchar. 

Putadas variadas, Volumen Primero.

Un trabajador antiguo, con mando, poder,  dominio, autonomía, y palabra de peso, predica a todos sus compañeros: "No te esfuerces, que no te van a valorar más".

Cualquier novato con buena fé, que tenga la desgracia de trabajar con alquien así, se va a ver contaminado por este mantra destructivo, generando una espiral negativa de desgana, de trabajo mal hecho, y de mínimo esfuerzo. 
"Si no se me paga, no muevo un dedo, y tonto el que piense diferente". Bueno, quizás haya parte de razón, pero todo depende de la importancia del trabajo, y del sentido de la responsabilidad de cada uno, lo que está claro, es que una empresa no es sólo un organigrama, es un conjunto de tareas que deben realizarse, en caso contrario, el beneficio se reduce, por tanto la plantilla también.

"Las horas extras las hace el pelota de turno."  Lo que he visto en muchas ocasiones, referente a "las horas extras", en empresas de diferentes ámbitos, es siempre el mismo patrón: Un trabajador avispao, siembra el germen de la vagancia entre sus compañeros, quienes acaban en la calle por seguir un ejemplo equivocado. En determinadas ocasiones, la empresa requiere de horas extraordinarias para cumplir con un objetivo, y el compañero que mas grita en contra de realizar horas, es el primero en acudir, tratando de ganar posiciones frente a "la falta de implicacion por parte del resto del equipo." Odio con fuerza a gente así.

"Debes acudir al jefe, plantarle cara, y dejarle las cosas bien claras dese el principio, o te va a putear para siempre." La primera vez que me dijeron algo así, dudé sobre las capacidades mentales de mi interlocutor, mas tarde, cuando acabó despedido, entendí que toda relación laboral es una lucha de competitividad donde cualquier argumento sirve como arma. Lo increible, es que muchos novatos se dejan envalentonar por estas palabras, y caen de lleno en la trampa. En el fondo les está bien, por imbéciles.

Yo le recomiendo a todo el mundo: Trabajad, trabajad duro, aunque el trabajo no os agrade, no por el beneficio que se le genera a la empresa, si no por vuestra propia reputación. Cualquier trabajador que se esfuerce por generar beneficios, obtendrá su merecido. No esperéis nunca una medalla, un puesto de trabajo estable es la mejor de las recompensas.

Al cerdo que os recomiende actuar con bravuconería, apartadlo de vuestro lado aunque sea la mano derecha de vuestro superior. Con el tiempo, caerá.

En fin, la carretera está llena de curvas y baches, id con cuidado, cualquier resbalón de hoy, puede ser la causa del accidente del mañana. Sed cautos, inteligente, y responsables, pero recordad una frase que se le atribuye a Bill Gates:

La vida no es justa, acostúmbrate a ello

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