lunes, 1 de septiembre de 2014
Estamos en crisis, porque nos lo merecemos.
Hoy, al salir del trabajo, elegí el camino mas largo para llegar a casa, y no pasé de 40 km/h.
En el trabajo ha empezado una persona nueva, joven, con ganas de comerse el mundo, con caracter. A primera vista, un buen fichaje.
Tan pronto como hubo que mancharse las manos, la novata puso mala cara, tan pronto como empezaron los primeros minutos de agobio, le pudo la presión y le asomaron las lágrimas, tan pronto como empezaron las primeras quejas, le desbordaron los nervios y las lagrimas se convirtieron en gritos e improperios, acompañados de golpes y portazos, y la fiesta acabó con varios objetos volando por el aire y hechos pedazos contra el suelo.
Y ya llevamos así tres semanas.
El jefe del personal, la cambió de turno, y no fué solución, salvo para el propio jefe de personal, pues de esta forma no cuadraba con ella en horarios, y así no la tiene que soportar. Pero a mi se me viene el mundo encima. Prefiero trabajar solo o con poco equipo a trabajar con una persona incendiaria que a cada dos minutos se escapa a fumarse un pitillo, que su media hora de descanso se alarga hasta los 55 minutos, que para fregar tres terrazas usa un solo cubo de agua, que a la mínima queja grita como una poseida.
Y no es la primera vez que en medio de 50 entrevistas, se cuela un troll como este y le quita la oportunidad a la gente realmente válida.
Dias como hoy siento que España y los Españoles estamos en crisis porque nos lo merecemos. Unos por ser unos vagos y pretender cobrar sin esforzarse, otros por permitir que algunos de estos vagos energúmenos tengan trabajo.
Muchos ven una mano negra que mueve hilos malévolamente sometiendo al mundo a una crisis con la intención de provocar sufrimiento, lucrarse y divertirse.
Yo creo que esta crisis es una forma de hacer justicia, que los ineptos no tengan trabajo NUNCA, y que se marchen de españa, y si tenemos que ceder ante la inmigración, pues bienvenidos sean. Estados unidos se forjó con inmigrantes dispuestos a currar, y consiguieron una potencia mundial. Cierto que era un páramo virgen, a diferencia de la España de hoy, que es un saco de mierda donde los políticos y banqueros roban y la población lejos de alzarse, les lamben el culo cuando les ven por la calle.
En días como hoy, agradezco mas que nunca tener mi moto, porque me siento libre de abrir gas y largarme lejos, muy lejos, muy lejos.
El día que tenga dinero igual no me lo pienso dos veces.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario